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Los llamaba obras de arte, calificativo que no le concedía a las pinturas, ni a las esculturas, ni por supuesto a mis poemas. Es curioso que los dos provinieran del mismo medio, de la burguesía adinerada, que aquí se hace llamar aristocracia. La selva andina austral está poblada por grandes árboles apartados el uno del otro. Sus corbatas eran siempre espléndidas muestras de opulencia, dentro de la pobreza general. De regreso los copos de nieve se arremolinaron sobre mi cabeza con helada obstinación. No me gusta Búfalo Bill porque mata a los indios. Codovila derrotaba a nuestro limitado maestro con su amplitud vital. Supimos que este gusto por piedras de forma extraña venía desde siglos. Oscurecía palmo a palmo.